Luego de vencer a Guaraní, el Millonario se da el gusto de volver a definir la competencia internacional. Su última vez fue cuando le ganó a América de Cali en 1996.
Las similitudes con aquella campaña son pocas. Conformó el Grupo 5 junto con San Lorenzo, Minervén y Caracas y se clasificó a los octavos de final en el primer lugar con 14 puntos (fue el mejor primero). En el cuadro, debió eliminar a Sporting Cristal y luego se reencontró con el Ciclón en cuartos. En semifinales pasó a la Universidad de Chile con algo de suspenso y en el último cruce venció al conjunto colombiano, en donde se destacaban Oscar Córdoba y Jorge Bermúdez. En el Millonario, entre tanto, daba sus primeros pasos un tal Marcelo Gallardo.
Tuvo que esperar 19 largos años, que tuvieron de todo. Tuvo que sufrir duros golpes antes de poder festejar una vez más. River vuelve a la final de la Copa Libertadores luego de haberla jugado por última vez en 1996 ante América de Cali. Y ahora quiere repetir la historia de aquel 26 de junio, cuando el equipo que dirigía Ramón Díaz se quedó con el trofeo.
Las similitudes con aquella campaña son pocas. Conformó el Grupo 5 junto con San Lorenzo, Minervén y Caracas y se clasificó a los octavos de final en el primer lugar con 14 puntos (fue el mejor primero). En el cuadro, debió eliminar a Sporting Cristal y luego se reencontró con el Ciclón en cuartos. En semifinales pasó a la Universidad de Chile con algo de suspenso y en el último cruce venció al conjunto colombiano, en donde se destacaban Oscar Córdoba y Jorge Bermúdez. En el Millonario, entre tanto, daba sus primeros pasos un tal Marcelo Gallardo.
Su primera Libertadores fue en 1966 en la que llegó a su primera final, aunque no pudo con Peñarol, quien por ese entonces dominaba el fútbol sudamericano. A partir de ahí, como si fuese un relojito, la definió tres veces más: en 1976, cuando también cayó con Cruzeiro; en 1986, cuando consiguió su primer título ante, curiosamente, América de Cali (donde jugaban Julio César Falcioni, Carlos Ischia y Ricardo Gareca); y la ya mencionada de 1996. El 2006 rompió aquella racha de una final por década y se fue en cuartos ante Libertad.
Pero nueve años más tarde y tras cinco ediciones en las que sin participaciones (desde 2010 que no jugaba), regresó con todo. Casi trastabilla en la priemera fase, pero se metió en octavos, eliminó a Boca, luego a Cruzeiro, jugando un increíble partido en Brasil, y, ahora, a Guaraní. Con el Muñeco, esta vez en el banco y no en la cancha, River se ilusiona. Sólo queda un pasito más...

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