Arrancó septiembre y eso en Boca en sinónimo de una sola cosa: definición. Después de sortear a un rival complicado como fue Gimnasia La Plata en el último domingo de agosto, al equipo de Rodolfo Arruabarrena se le vendrán dos encuentros que tranquilamente pueden empezar a sentenciar al próximo campeón argentino.
San Lorenzo en La Bombonera será el primer partido, uno que se viene jugando desde principios de agosto en Viamonte y Uruguay y que, tal vez, será el más importante. El Ciclón le dejó la punta en soledad al Xeneize en la última fecha y, de quedarse con los tres puntos el próximo domingo, puede sacar una diferencia difícil de recortar en la recta final, mientras que un empate mantendría las cosas igual, aunque le permitiría a los demás perseguidores acercarse. Sólo una hipotética derrota lo bajaría de la cima, resultado que lo dejaría a un punto del conjunto de Edgardo Bauza.
Luego, llegará River y la hora de la revancha con Carlos Tevez en cancha. Lo dijo el Vasco y lo siente el plantel: la sangre en el ojo por el inconcluso duelo de la Copa Libertadores todavía está ahí y qué mejor manera de sacársela que acariciando un título en el Monumental. Al lunes 1°, son 11 puntos los que los separan en la tabla -con un partido menos para los de Núñez- y el Millonario se sabe lejos, pero un Superclásico todo lo puede cambiar.




Para el cuerpo técnico, sacar cuatro unidades sobre seis sería un escenario positivo, siendo el ideal conseguirlos todos. No lo harán público, pero sienten que ganarle a los de Bauza y empatar con los de Gallardo los dejaría bien posicionados de cara a las seis fechas restantes, en las que todavía le quedarán algunos choques complicados: en la 25ª visitará a Argentinos; recibirá a Banfield en la 26ª; jugará en el Cilindro ante Racing en la 28ª y cerrará el campeonato en Rosario ante Central. En el medio, Crucero del Norte (27ª) y Tigre (29ª) como local. Nada fácil.
Estos 15 días, además, serán vitales para el propio Rodolfo Arruabarrena“Si no gano nada, en diciembre voy a estar en mi casa”, soltó en las últimas horas y por más que Daniel Angelici le haya dado su apoyo, se sabe que la falta de títulos es algo que pesa en la institución. Pero también hay otro motivo: demostrar que puede estar a la altura de estas “finales”, una arista en la que flaqueó siempre que le tocó.
Esta seguidilla se terminará el mismo lunes 14, justo una semana antes de que empiece la primavera. Y en Casa Amarilla esperan que florezcan mil flores. Pero en invierno…