Tigre sacó un triunfo por 3-1 ante Banfield, que suena cómodo, pero que, en realidad, tuvo que sudar bastante para conseguirlo en la soleada tarde del domingo en Victoria. Arrancó jugando bárbaro el Matador en el Estadio José Dellagiovanna y sacó diferencias en el primer tiempo. Luego, en el complemento, Banfield se despertó y casi le afana los tres puntos.
El primer capítulo fue casi todo del dueño de casa. Dominó la pelota y llegó con mucha gente al área de su rival. Aunque el gol inicial llegaría tras una recuperación de pelota y un contragolpe que terminó con Federico González enganchando y disparando un tremendo zurdazo al ángulo de Pellegrino.




Sin bajar la intensidad, Tigre siguió atacando, mayormente por los costados, a las espaldas de los laterales de Banfield, que dejaban bastante espacio cuando pasaban al ataque buscando la igualdad. El conjunto de Alfaro supo aprovechar esas zonas libres y por ahí llegó el segundo gol del Matador, con un centro preciso de Orzán desde la derecha y un anticipó estupendo de Facundo Sánchez dentro del área.
Vivas mandó a la cancha a Cuero y Cazares apenas arrancó el complemento para darle más profundidad a su equipo. Sin embargo, le costó mucho al Taladro doblegar una defensa bien parada atrás. Aunque, luego de un tiro de esquina, Rossi  finalmente pudo quebrar la resistencia del Matador gracias a un hermoso y potente remate que quemó las redes del arco de García.
Sufrió mucho Tigre en los últimos minutos aguantando la arremetida de Banfield. Pero llegó la tranquilidad con un gol de Rincón, y luego se cumplieron los 90´. Con este resultado, el equipo de Victoria festejó tres puntos que lo dejan  cerca de los puestos de Liguilla Pre-Libertadores.