domingo, 13 de septiembre de 2015

Independiente goleó a Racing y estiró su paternidad






Con actitud y momentos de buen juego, el equipo de Pellegrino venció 3-0 a su eterno rival en el Libertadores de América, con goles de Benítez, Méndez y Vera.


Alejado de la pelea por el título pero en franca levantada desde la llegada de Mauricio Pellegrino al banco de suplentes, Independiente recibía en su estadio a Racing en el Clásico de Avellaneda, con la intención de prolongar su buen momento y bajar a La Academia de la lucha por el Campeonato de Primera División.
Desde el inicio, el Rojo apostó a la presión en campo contrario y a la circulación rápida para intentar llevar las acciones lejos de Diego Rodríguez y hacer valer la localía. Así, dominó las acciones durante la primera mitad, aunque le costó generar peligro neto sobre el arco visitante.
A los 33 minutos, los dueños de casa encontraron la fórmula y, luego de una buena maniobra colectiva por la derecha, Gustavo Toledo asistió a Martín Benítez, que había comenzado la jugada, y el delantero sólo tuvo que empujarla para decretar el justo 1-0. Los dirigidos por Diego Cocca sintieron el impacto, a tal punto que poco después se quedaron con un hombre menos por una infantil reacción de Marcos Acuña contra Jesús Méndez.




Con un Racing desconcertado, Independiente se lució hasta el descanso llevando la pelota de lado a lado e incluso contó con un par de ocasiones para estirar la ventaja, pero no estuvo preciso en la puntada final y le perdonó la vida a su rival.
En el complemento, de a poco, el equipo local se fue replegando y encontrando espacios para contragolpear. De hecho, estuvo cerca de liquidarlo cuando Benítez obligó a Sebastián Saja a estirarse de manera espectacular para evitar el segundo gol, con ayuda del travesaño. Con libertad, Matías Pisano se pudo lucir recostado sobre la derecha y también contó con su chance para convertir, pero el que definió el trámite fue Jesús Méndez, con un tiro libre preciso ejecutado al palo del arquero.
Antes del cierre, Diego Vera le dio cifras definitivas a la goleada con un cabezazo a la red luego de una asistencia de Jorge Ortiz, otro de los destacados de la tarde.
El tiempo se consumió entre la voluntad de La Academia, que no le alcanzó para evitar la derrota, y la ineficacia del Rojo en los últimos metros para sentenciar un triunfo que en casi ningún momento corrió peligro. La diferencia en el historial entre los dos equipos de Avellaneda ahora es de 23 partidos y en el Libertadores de América se festejó la ratificación de una paternidad.







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