En el comienzo de la Premier League, el equipo de Van Gaal no jugó del todo bien, pero consiguió llevarse sus primeros tres puntos. Sergio Romero tuvo un buen debut.
La Premier League daba el puntapié inicial a una nueva temporada con un partido que prometía mucho desde la cartelera. De un lado, el fuertemente reforzado Manchester United; del otro, unTottenham ya asentado bajo la conducción de Mauricio Pocchettino. Sin embargo, todo lo bueno que podía esperarse de ambos equipos no se vio en la cancha, donde el conjunto de Louis Van Gaal se llevó una chata victoria en un encuentro bastante aburrido, que tuvo a su rival como protagonista durante buena parte de las acciones.
Los primeros minutos dejaron una gran imagen del conjunto visitante. Con presión alta bien aplicada, los Spurs no dejaban que los Diablos Rojos consiguieran la pelota y obligaban a que Sergio Romero justificara su contratación debajo de los tres palos (David De Gea no estuvo ni siquiera entre los convocados y su partida a Real Madrid parece ser inminente). Sin embargo, en la primera ocasión en la que logró salir de contra, el local se puso en ventaja: Bentaleb se equivocó en la entrega, Depay habilitó, Young tiró el centro y Rooney se demoró dentro del área para definir, pero el desesperado cierre de Walker llevó al defensor a poner la pelota junto a un palo en su intento por despejar, para marcar el 1-0.
Entonces, como tantas otras veces, un gol aislado, en una jugada ajena al guión del partido, cambió por completo el panorama. El United dio un paso adelante y, desde entonces, el Tottenham no volvió a inquietar las inmediaciones del arco de Romero. Con Carrick como dominador absoluto de los tiempos del encuentro, el equipo de Van Gaal llevó al partido a terreno neutral y se fue al entretiempo tranquilo con su ventaja.
En el complemento, el ritmo elevado de los primeros minutos se perdió para no volver a aparecer.Los segundos 45 minutos fueron un cúmulo de imprecisiones, sin que los grandes jugadores que poblaban el campo de juego aparecieran para brillar y cambiar la dinámica. Un tiro al arco de Young que detuvo sin problemas Vorm y otro de Eriksen que encontró una buena respuesta de Romero fueron las únicas ocasiones claras, algo que resume el escaso nivel que mostró el partido. Ni el United mostró lo esperado ni el Tottenham arriesgó para lograr el empate.
En definitiva, ambos equipos se fueron con la sensación de que todavía hay mucho por mejorar, algo lógico a esta altura de las acciones. Por lo menos, a diferencia de lo sucedido en la 2014/15, los Diablos Rojos podrán trabajar con la tranquilidad de haberse quedado con los primeros tres puntos.

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