Arranca una nueva temporada en Manchester City y el delantero busca no lesionarse. Por qué no se fue a Real Madrid.
Hace un año, Pablo Zabaleta, testigo fiel de su carrera, le marcó, sin quererlo, su objetivo: "Si Kun no se lesionara, podría ganar el Balón de Oro".
Sergio Agüero, el Robin en la vida de Lionel Messi en la Selección, es Batman en su lugar. Terminó la temporada con 26 goles, siendo el goleador de la Premier League. Regresó de la Copa América y le anunciaron que, a partir de ese momento, tras la ida de Edin Dzeko a Roma, empezaría a usar la 10 y abandonaría su típico N°16. Por las calles de Manchester, el merchandising trucho vende remeras que recuerdan la tarde de mayo de 2012 en que el argentino se gambeteó al mundo entero y, en un microsegundo, sobre el final de un partido contra QPR, gritó para que su equipo se consagrara campeón. Luego de otra temporada buena, el delantero vuelve a comenzar una historia que tiene nuevos objetivos.
La solución y el objetivo es no lesionarse: el resto, sabe, viene solo. El camino que eligió para resolver ese problema es el que inició Martín Demichelis. "Tenés que ir", le dijo el defensor a Messi, por enésima vez, al terminar el Mundial de Brasil, sabiendo de las constantes náuseas del delantero de Barcelona. Así, Messi conoció a a Giuliano Poser, un kinesiólogo y nutricionista, que apenas atiende en Sacile, un pueblo italiano de 20 mil habitantes. "Eliminó la comida procesada y la reemplazó por comidas ricas en vitaminas, cereales, verduras, pescado y aceite de oliva", explicó el médico, quien aclaró que su dieta se basaba en eliminar los azúcares y las carnes rojas, entre otras. El 10 de Argentina bajó cuatro kilos, cambió su manera de sentirse y le dijo a su amigo -y compañero de habitación en la concentración de la Selección- que tenía que empezar ese tratamiento con el objetivo de mejorar su cuerpo. Así fue: desde que empezó a ver al especialista en nutrición, dejó de lesionarse.
Agüero bromea. Todo el tiempo. En el medio de la concentración de la Selección en La Serena, Chile, acusa a Gerardo Martino de estar comiéndose un queso y dulce de más, que no está permitido en la lista que da el italiano. Con el corto vocabulario que maneja, el Kun sorprende por su velocidad para pensar y por su insólita capacidad para sacar conejos de la galera. Hasta sus propios compañeros se extrañaron cuando, al escuchar un saludo de Al Pacino al plantel de la Selección, el delantero sorprendió al enumerar Scarface, Donnie Brasco y El Padrino. Además de llevar puestas las remeras de la saga de El Padrino que diseña Louis Vuitton, reveló ser un fanático de todo el cine que haga el actor. Alguna vez, incluso, contó que, en la intimidad, con Leo, además de hablar, veían muchas películas, aunque no tantas series porque no les daba el tiempo.
Para Agüero, 2014 fue un año durísimo para su cuerpo y lo terminó pagando en el Mundial de Brasil, donde no pudo mostrar su mejor versión por un desgarro en el medio de la competencia. En diciembre de 2013, jugando contra Arsenal, se desgarró la cara posterior de su muslo derecho y quedó marginado 30 días. El 29 de enero de 2014, tuvo una rotura en el aductor derecho, contra Tottenham, y otra vez un mes fuera. El 12 de marzo de 2014, tuvo una rotura en el muslo de la pierna izquierda, contra Barcelona, y otros treinta días inactivo. El 3 de mayo, desgrarro en el muslo derecho, contra Everton, y una fecha más al margen. El 6 de diciembre, distensión del ligamento lateral interno de la rodilla derecha, de nuevo contra Everton, treinta días afuera. Esa fue su última lesión. Desde ese momento, cambió su cuerpo.
El objetivo general, ahora, dependerá del equipo. Manchester City realizó una oferta a Real Madrid de unos 70 millones de euros por Karim Benzema. La llegada del francés sería un gran aporte para la delantera de los Ciudadanos que conduce Manuel Pellegrini. Agüero ya tiene 27 años y su carrera ya llegó a la cima.Mientras se jugaba la Copa América en Chile, el rumor de que podría jugar en Real Madrid aparecía como una variante seductora. Según hizo trascender su agente, el Kun no quiere moverse de Manchester. El tiempo pasa y la posibilidad de venta a un equipo de mayor renombre es una alternativa que se va achicando. A él parece no importarle. Quizás, sepa del fuerte rumor que circula sobre su club y eso lo motive: en 2016, su entrenador sería Pep Guardiola.

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